En el Domingo de Ramos, la Fábrica de Rosario fue testigo de una nueva hazaña del Verdolaga. Ferro Carril Oeste derrotó a Sonder por 3 a 1, con parciales de 25-20, 15-25, 26-24 y 25-20, y estiró su ventaja a 2-0 en la serie final de la Liga Nacional de Voleibol Masculina “Copa Lüsqtoff”. El conjunto de Gabriel Arroyo volvió a hacer pata ancha de visitante y ahora viaja a Caballito con la llave prácticamente en su poder.
Un arranque parejo
A diferencia del debut de la serie, Sonder no entregó nada. El Tricolor salió decidido y se mantuvo en partido durante buena parte del primer parcial. Sin embargo, Ferro supo manejar los momentos de tensión. El bloqueo del capitán Juan Vercellino neutralizó el ataque central del local, y Josbel Galeno se encargó de resolver los puntos incómodos desde la posición de opuesto. La diferencia se construyó de a poco, sin estridencias, hasta cerrar 25-20 de manera paciente.
Sonder encuentra su mejor versión
El segundo set trajo otro ritmo. Cimarelli afinó la conexión con Ramírez, que castigó una y otra vez al bloqueo visitante. Luciano Arrueta sacó una racha de puntos por el centro que obligó al entrenador verdolaga a detener el juego, y Tomás Carrizo respondió cada vez que el equipo lo necesitó. Sonder ganó el set 25-15, dominando de principio a fin. La igualdad en uno dejó la sensación de que la noche iba a ser larga.
Una final dentro de la final
El tercer parcial se transformó en un toma y daca permanente, donde nadie lograba sacar ventaja. Palo a palo, sin margen, con errores mínimos y máxima tensión. Durante media hora, los dos equipos se disputaron cada punto como si fuera el último. Nadie cedió, nadie se rindió. El marcador fue 23-23, luego 24-24, y, en ese momento, Ferro encontró la diferencia con dos errores locales que definieron el set 26-24. Un saque de Carrizo que se fue largo y un toque sobre la varilla de Arrueta, ante el bloqueo de Galeno, le dieron al Verdolaga la ventaja que necesitaba para ir a liquidar el trámite.
Sonder luchó, Ferro administró
Con el envión anímico del parcial anterior, el Verdolaga entró al cuarto set con otra confianza. Sonder siguió peleando, empujado por su gente, pero Ferro nunca perdió el control del partido. Hubo roces, tarjetas, cambios tácticos y desgaste físico, pero siempre aparecieron las respuestas: Arguinzonis firme en el centro, Arrigone aportando equilibrio, Pussetto manejando los hilos con cabeza fría y Andrés Escobar clave en la defensa. El juego se definió con una buena recepción de Lautaro Verdún, que derivó en otra bomba venezolana para el 20-25 final.
Regreso con viento a favor
Con este resultado, el conjunto de Caballito se puso 2-0 en la serie y tendrá la chance de definirla en el Multideportivo, ante su gente. Del otro lado, el otro equipo ascendido a la máxima categoría enfrenta un escenario cuesta arriba, aunque ya dejó en claro —más allá de las derrotas— que es un rival incómodo y difícil de quebrar.
La próxima semana llega el capítulo final —o el intento de estirarlo—: Sonder apostará a la heroica; Ferro, a seguir enriqueciendo su historia.


