Ferro Carril Oeste derrotó a Gimnasia de Comodoro Rivadavia 74 a 70 en el Héctor Etchart y descontó en la serie de semifinales. El equipo de Federico Fernández necesitó remontar un tercer cuarto lucido de la visita y en el último período con carácter lo pudo resolver. Jano Martínez fue el máximo anotador con 17 puntos. Ahora habrá Partido 4 el próximo sábado, nuevamente en Caballito.
En el Héctor Etchart no cabía un alfiler y el público de Oeste respondió con su aliento para empujar a la esperanza de reveritr una serie 2-0 abajo. En la cancha el equipo respondió y pudo alzarse con un gran triunfo.
No fue fácil. Casi nunca lo es cuando el equipo de Pablo Favarel tiene un buen día desde el perímetro. Pero el Verde tuvo carácter cuando más lo necesitó, apagó el incendio del tercer cuarto con una defensa feroz en el cierre del partido, y se llevó un triunfo que mantiene viva la ilusión de llegar a la final.
Ferro tomó la iniciativa
Ferro salió a jugar con todo desde el primer segundo. La defensa presionante de siempre, la verticalidad en ataque, y sobre todo Alejandro Díez dominando en los primeros minutos. El veterano marcó 4 de los primeros 6 puntos locales, mientras Gimnasia acumulaba pérdidas en los primeros tres minutos que le impidieron encontrar su ritmo.
Jano Martínez empezó a aparecer: un triple, un penetración, una asistencia. El bahiense fue el motor del primer cuarto, aunque los de Comodoro se las arreglaron para mantenerse vivos gracias a los triples de Emiliano Toretta. El parcial terminó 22-21, justo, pero con sensación de que Ferro estaba más suelto.
Un gran segundo cuarto
El segundo período con Hernández transformándose en un problema mayúsculo para Comodoro. El interno anotó 7 puntos en los primeros minutos del cuarto y junto a Díez (que sumó 4 más) manejaron la pintura con comodidad. Jano siguió marcando el ritmo del equipo junto a la dinámica de José Defelippo y Rodrigo Gallegos que además de anotar, asfixiaban la ofensiva rival. Ferro llegó a ganar por 11 en aquel pasaje, con el marcador en 40-29.
La Catedral rugía. Parecía que la historia se encaminaba a un cierre con oxígeno. Los de Favarel recortaron sobre el final del primer tiempo, y se fueron al vestuario perdiendo 45-35. La noche estaba a pedir de Ferro, pero los chubutenses no iban a capitular asi nomás.
El tercero todo de la visita
Lo que pasó en el tercer período fue un verdadero baldazo de agua fría sobre Caballito. Los dirigidos por Federico Fernández, que habían dominado los primeros 20 minutos, se apagaron. Y Gimnasia encontró en el ex Ferro Federico Grün, la llave para voltear el trámite.
El ex Ferro, que no había gravitado demasiado, encontró su triple que despertó al conjunto comodorense. Luego empezaron a entrar los bombazos de Toretta y Cisneros. Un parcial de 17-0 dio vuelta el marcador y puso a Gimnasia arriba 53-58.
Con el “Tucu” Lezcano y Hernández de vuelta al campo, Ferro recuperó terreno y terminó evitando la sangría para entrar al desenlance abajo por 56-60.
El corazon
Rodrigo Gallegos abrió la cuenta desde el perímetro y puso a Oeste a tiro. Pero el cubano Chacón respondió a larga y corta distancia para otra vez estirar la brecha. El “Cartu” volvió a aparecer con su segundo bombazo aunque Toretta tampoco daba tregua desde desde el perímetro y otra vez dejaba a Gimnasia arriba 68-62.
A Ferro todavía le quedaban 7 minutos para remontar y allí emergió la furia del “Ruso” Bettiga para fajarse en la zona. Primero leyendo bien el pick and roll de Gallegos para penetrando con fuerza para encestar y conseguir falta. Luego arrancando desde mitad de cancha para atacar el aro para ponerse a uno.
Ale Diez mantuvo su presencia bajo el poste para corregir un lanzamiento de Gallegos y Ferro se puso al frente por primera vez en el cuarto, 69-68.
Gimnasia pidió tiempo muerto. Chacón fue a la línea y convirtió solo 1 de 2 —pésimo día en tiros libres para el mejor tirador de la temporada regular—. Empate en 69, a cuatro minutos del final.
Lo que siguió fue un pantano de nervios: casi dos minutos y medio sin que nadie encontrara claridad, fallos de ambos lados, tapones, pérdidas, el marcador congelado. El partido se estaba decidiendo en la defensa, en los detalles, en quién parpadeaba primero.
Ferro llamó su último tiempo muerto. Fernández dibujó la jugada. Y Jano Martínez la ejecutó a la perfección: pase profundo de Gallegos a Kevin y devolución rápida para el base verdolaga que clavó un triple decisivo para poner el 72-69.
Ferro en sus posesiones tomó riesgos desde el perímetro para tratar de aumentar el marcador pero no logró convertir y le dio cierta esperanza a Gimnasia en los últimos segundos. Chacón fue a la línea una vez más buscando una resolución épica. Necesitaba los dos para ponerse a uno. Falló los dos.
Entonces llegó el turno de Emiliano Lezcano. Con el tobillo vendado, el Tucu fue a la línea con ocho segundos en el reloj y el partido 72-70. Metió el primero. Metió el segundo. Delirio todo el Etchart que el próximo sábado promete ser una caldera nuevamente y forzar la igualdad de la serie.


