La derrota por 84-80 ante Oberá Tenis Club dejó una sensación difícil de digerir en Ferro Carril Oeste. No fue solo un partido que se escapó en el cierre: es la tercera caída consecutiva y llega en un momento en el que cada traspié empieza a pesar, justo antes de continuar la gira en Corrientes que puede marcar el rumbo.
El arranque de la noche invitaba a ilusionarse. Emiliano Lezcano y Jano Martínez se hicieron dueños del ritmo, manejando con claridad cada ofensiva, leyendo el pick and roll y sacando rédito de los desajustes del anfitrión. José Defelippo acompañó con decisión: dos triples —uno bien plantado en la esquina y otro en transición— encendieron el ataque. Alejandro Diez sumaba desde afuera y también complicaba en la pintura. Ferro jugaba a lo que le gusta: moviendo la defensa a puro pase, ocupando los espacios y capitalizando errores ajenos.
En el segundo cuarto, el equipo sostuvo esa identidad. La pelota siguió circulando, con gran efectividad en los tiros. Felipe Rodríguez empezó a hacerse fuerte en los tableros, generando segundas oportunidades, mientras Valentín Bettiga aparecía en momentos clave para aportar en ambos costados. Ferro sacó una ventaja que invitaba al optimismo de cara al descanso: 35-46, con un gran triple de Martínez sobre la chicharra.
El tercer cuarto fue el punto de quiebre. Ferro siguió anotando, sí, pero ya no con la misma claridad. Las ofensivas se hicieron más largas e incómodas. El rival propuso un juego más físico y el equipo lo sintió. Aun así, hubo respuestas: Defelippo atacó con decisión y Lezcano intentó ordenar. Pero el ritmo ya no era el mismo y Oberá empezó a encontrar espacios para correr y lastimar desde el perímetro, con Lucas Andújar y Agustín Brocal, más la presencia de Daviyon Draper, para dar vuelta la historia (63-62) a falta de un minuto. Oeste, que ya no estaba siendo preciso, se mantuvo en partido y Rodrigo Gallegos, tras un intento fallido, siguió confiando en su tiro y clavó un triple que devolvió oxígeno para sostener la ventaja: 63-65.
El último cuarto fue palo a palo, de máxima tensión, con el Verdolaga peleándolo hasta el final, pero sin poder inclinarlo a su favor. Le costó meterse en ritmo en ataque: Facundo Piñero no logró convertirse en ese sexto hombre capaz de cambiar la energía del equipo y siguió peleado con el aro. Con poca fluidez y dependiendo de acciones aisladas, Ferro se sostuvo como pudo, aunque Defelippo volvió a aparecer con un triple clave y puntos desde la línea en momentos de máxima presión. Martínez empujó atacando el aro y Lezcano, que reingresó en los últimos tres minutos, intentó ordenar cada posesión en un tramo donde los nervios fueron más que la precisión. Se dejaron pasar oportunidades claras y se cometieron errores en las salidas que en esta competencia se pagan caro. Del otro lado, Draper asumió el protagonismo y Bruno Sansimoni manejó los tiempos con criterio para cerrar mejor cada ataque. Así, en un final de detalles, el conjunto celeste fue más preciso y se quedó con un partido que Ferro tuvo su cuota de ventaja para ganarlo, pero no logró cerrar.
Hoy, lo que no está en cancha también influye. Con la ausencia de Eduardo Vasirani Ferro perdió una referencia clara, un jugador capaz de ordenar y resolver cuando el ataque se estancaba. Y mientras tanto, Jonatan Torresi, hoy en la banca como testimonial, todavía busca volver a pleno tras su lesión, con la expectativa de su regreso en los próximos juegos y así darle más variantes al equipo. A su vez, la incorporación de Anthony Peacock aún no logra acoplarse a la dinámica y parece no convencer a Federico Fernández: esta noche sumó apenas 4 minutos y 4 puntos.
Ahora el margen se achica y ya no hay lugar para distracciones. Este plantel sabe que tiene con qué —lo dejó ver durante largos pasajes—, pero también deberá recuperar fortaleza para no perder la cabeza cuando el partido se quiebra. El calendario no da respiro: se vienen dos paradas bravas en Corrientes, donde no alcanzan los chispazos de buen básquet… hay que empezar a cerrar los partidos. Y si hay algo que este equipo ha demostrado es que sabe convivir con la adversidad, plantarse en escenarios complejos y competir incluso cuando el contexto es altamente negativo y los obstáculos no dejan de aparecer. Por eso, a este Ferro nunca lo den por vencido: son muchos los que esperan vernos en el piso, y no les vamos a dar el gusto.
Síntesis
Oberá Tenis Club (84): D. Dreper 21; L. Andújar 14; A. Brocal 13; W. Vorhees 12 y S. Barrales 6 (F.I.); B. Sansimoni 10; F. Quiroga 4; J. Ascanio 2 y resto sin conversión. DT: Fabio Demti.
Ferro Carril Oeste (80): L. Bettiga 8; A. Diez 8; J. Martínez 13; J. Defelippo 16 y E. Lezcano 17 (F.I.); F. Rodríguez 5; R. Gallegos 9; A. Peacock 4, F. Piñero 0. DT: Federico Fernández.
Parciales: 20-25; 35-46 (15-21); 63-65 (28-19); 84-80 (21-15).
Árbitros: Alejandro Chiti, Danilo Molina y Raúl Sánchez.
Estadio: Dr. Luis Augusto Derna.
Foto: Prensa Oberá


