All Boys 0 vs. Ferro Carril Oeste 1

Que 23 años no es nada…

Otra prueba de cáracter (y fútbol) para el equipo de Grelak se presentaba en el Malvinas Argentinas.

Primera misión: recuperar actitud y juego. Pero sobre todo, ganar a como dé lugar para no perder trayectoria en la tabla.

Segunda misión: romper una racha negativa de más de dos décadas en ese campo. Ya se habían roto las sequías con Maipú y Salta. Elegíamos creer.

Por fortuna, ambas se cumplieron.

Ferro comenzó imponiendo condiciones ante un All Boys que no lograba cohesión y se veía superado en todas sus líneas.

Con el “Boni” Castellani ejerciendo una tarea de enlace, poniendo la pausa justa y dando panorama junto a un Palacio movedizo y que se mostraba siempre como opción para asociarse con Ayala o Cosi que inquietaba con sus desbordes, el Verdolaga mereció estar en ventaja durante los primeros quince minutos.

Pero todavía seguía faltando un poco de peso ofensivo, ya que Romero nunca llegó a pesar y Benegas cumplió una buena función atosigando las salidas del local pero no conseguía internarse plenamente al desenlace.

Poco a poco el trámite fue cayendo en imprecisiones compartidas y surgió un ida y vuelta frenético pero con poco riesgo.

La temprana salida de Ramírez (lesionado) que procuró la inclusión del “Colo Pinto, hizo variar un poco el esquema de Oeste, ganando en lucha pero resignando un poquito más de audacia.

El primer tiempo culminó con un discreto 0-0, donde Ferro hizo méritos pero pecó de ineficiente.

Para la segunda etapa, el Albo intentó calzarse la pilcha de protagonista y lavar un poco la pobre imagen que estaba dejando ante su público.

Ferro cedió la tenencia a cambio de sufrir un poco, pero el trío compuesto por Boolsen, Meritello y Rivero, rechazaban todos los embates, sumado a la seguridad de Monetti en el arco. Salvo un cabezazo de Campostrini en el travesaño, los de Floresta eran más insinuantes que profundos.

Promediando el complemento, los ingresos de Franco García por Romero y de Quiroga por Castellani, inyectaron otra dinámica que surtió efecto de manera inmediata.

Aprovechando los espacios que All Boys dejaba por la urgencia de abrir el marcador, Palacio habilitó con un pase largo al uruguayo que solo tuvo que tocar de primera ante la salida de Libares y llevar tranquilidad a Caballito.

El 1-0 desarticuló por completo al Blanco y Negro permitiéndole sumar confianza al Verde y generar varias llegadas de contragolpe.

Ya en tiempo adicional, García pudo haber aumentado pero esta vez el guardameta Blanquinegro le ahogó el grito.

Ajustado pero justo, así fue el triunfo de Ferro que continúa buscando su identidad, afianzarse en el torneo e ir despejando todas las dudas.

Hay señales, habrá que seguirlas.

Daniel E. Silva

Foto: Prensa Ferro Carril Oeste

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