Ferro Carril Oeste 0 vs. Alvarado 0

Retrocediendo casilleros

Tibio y preocupante. Así es el presente de un Ferro que insinuó enderezar el rumbo luego de los triunfos en Salta y con Maipú en casa, pero que en el último viaje a Madryn volvió a convertirse en un equipo intrascendente desde lo táctico y pobre en lo actitudinal.

Alvarado, con pobre pasar, suponía una buena chance de recuperar terreno y fortaleza. Pero el conjunto Verdolaga volvió a flaquear tanto en la faz goleadora como en la generación futbolística.

Ferro cayó preso de la obstinación por sostener la tenencia del balón por la tenencia misma, sin lograr profundidad. Sin saber a qué jugar en gran parte de la lluviosa tarde de Caballito.

Para este duelo Grelak puso a Romero acompañando a Benegas en la delantera y disponiendo a Quiroga como una suerte de enlace que nunca funcionó. Principalmente porque pocas veces el ex-Sarmiento pidió ser el guía. Cuando lo intentó pifió en la elección de pases y pocas veces pisó el área.

El juego comenzó a recaer en un infructuoso intento por las bandas y la poca paciencia para hilvanar otra idea que no sean centros o pelotazos destinados a fenecer al borde del área marplatense.

El Torito, replegado, dedicado a hacer tiempo y conjurar algún error ajeno para intentar sorprender, agradecía la nula expresión de Oeste que solo inquietó con dos remates a distancia que pegaron en el travesaño. De juego asociado, creación de espacios o pases en profundidad, nada.

La actuación en el complemento no mejoró. Los relevos no funcionaron porque la idea colectiva seguía sin aparecer y todo remitía a voluntades individuales.

La opaca faena empeoró con la expulsión de Lorenzo, el único jugador determinante que aún siendo zaguero muchas veces se hacía responsable del traslado y de llevar el equipo hacia destinos más nítidos.

A partir de ahí se deshizo por completo cualquier argumento que pudiera esbozar Ferro y los de El Matadero aprovecharon esos últimos 20 minutos descontrolados de su rival consiguiendo tres ocasiones claras para que Monetti se luzca.

La figura del arquero Verdolaga evitó que otra alarmante igualdad sin goles en el Etcheverri, se transformara en una derrota humillante.

Daniel E. Silva

Foto: Prensa Ferro Carril Oeste

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